jueves, 10 de febrero de 2011

(Des)Inspiración

Hay autores que a uno lo atormentan. Un tormento dulce, si se puede decir. De esos que uno lee, disfruta, subraya, pero que al mismo tiempo uno odia, porque nunca podrá escribir como ellos. O porque le falta a uno mucho para llegar a eso. Pero por el contrario, existen otros autores, que también uno lee, disfruta y subraya, pero que lo impulsan a uno a escribir. Con Nicole Krauss es un poco de los dos. La odiamos porque escribe tan bién, porque lo hace a uno rabiar y hasta llorar. Pero también es de esas que se leen, y le dan a uno ganas de escribir. Al menos ese es mi caso.

Mi cuento, mi paréntesis, sigue avanzando, aunque de a poco se va desviando. Lo que partió como el paréntesis, como esos momentos que escapan un poco de la mirada general, de a poco se transforma en los paréntesis, o más bien, en un compilado de relaciones disfuncionales. Pero sigo con mi plan de no leer. Yo simplemente escribo, y cuando llegue a una cantidad satisfactoria, leo, borro, agrego. A ver que tal sale mi proyecto de, de una vez por todas, terminar un cuento.

Por mientras, Nicole Krauss y su última novela hacen maravillas. Me dan pataletas, y me hace reír, y para mejor, me dan ganas de escribir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario